Público de Calgary Brinda Caluroso Respaldo a Cantares Venezuelan Choir

Cantares en la Knox United ChurchEl público no ahorró aplausos y manifestaciones de admiración para con la Coral Cantares de Venezuela durante su participación en el Festival de Coros 2011 de la Iglesia Unida Knox de Calgary.

Este festival que se realiza todos los años se celebró en esta ocasión los días 3, 4 y 5 de diciembre y contó con la participación de unas 30 agrupaciones corales.

Quien les escribe este artículo tuvo una perspectiva muy especial del evento y, con el permiso de los lectores, pasaré a hablar en primera persona por un momento para mayor fluidez al narrar y describir.

Podría decir que tuve la suerte de ser simultáneamente participante y espectador. Participé acentuando el ritmo de merengue venezolano mediante el uso de un tambor, que conjuntamente con el cuatro interpretado por Mario Ochoa, constituyeron el acompañamiento musical. Pero también fui espectador porque no soy miembro de la coral y al estar libre del compromiso de cantar tenía la comodidad y la ventaja de poder observar todo lo que ocurría tanto musicalmente como en el público, además de disfrutar de la coral casi como un espectador más, pero mucho más cerca.

Poco antes de salir al escenario y luego de vocalizar y ensayar en un salón reservado para tal fin nos dirigimos a un pasillo que conduce al recinto del evento. Allí hicimos una fila para esperar que el coro que nos precedía concluyera su presentación para entonces entrar nosotros y vivir nuestra experiencia. Hubo chistes y bromas para relajar un poco la tensión, especialmente a la de los solistas que siempre tienen un mayor compromiso. Entonces nos llamaron y entramos con una solemnidad que hacía difícil imaginar la rochela precedente.

Esta noche de clausura, la nave principal de la Iglesia Knox se mostró repleta de asistentes, todos expectantes, curiosos, siempre ávidos de la próxima sorpresa musical. Los pude ver bien, estaban abajo y también en los balcones, la mayoría era gente madura y acostumbrada a escuchar coros y a encontrarse con la gran diversidad cultural de Calgary.

Al frente tenía a ese público respetuoso y atento; a mi derecha a Mario con su cuatro y a la coral. Quise ver que había detrás y pude ver al organista rodeado de un nutrido número de personas (que asumo eran cantantes) que estaban sentadas mirando hacia el público al igual que nosotros. En fin, había público al frente, arriba y detrás de la coral y además había un miembro del público infiltrado en la coral como percusionista que los espió y terminó escribiendo este artículo.

Cantares trajo las canciones Purísima y la Barca de Oro, ambas demandando esfuerzos de los solistas. La acústica de la iglesia es muy especial, el sonido se amplifica y purifica a la vez, es un verdadero deleite cantar y escuchar cantar allí. En la medida que las canciones se desarrollaban vi dibujarse la luz verde de las sonrisas que indicaban que había empatía. Un señor trataba de reproducir muy discretamente con sus dedos el ritmo y sonreía como si resolviera un curioso acertijo. Pensé que podría ser un percusionista.

Concluyó Purísima. María Esther Fernández y Emma Pérez lo hicieron muy bien en sus solos. Los aplausos fueron generosos, balsámicos y oportunos facilitando mucho las cosas para La Barca de Oro, que con un ritmo similar pero más acentuado quizás, pudo darle más pistas al señor que descifraba el "beat" de nuestra música. María Carlina Teruel y William Hernández fueron responsables de los solos en esta canción. Se apreció también un hermoso dúo de María Carlina y Juan Fernando Cepeda.

Mientras Cantares interpretaba la segunda y a la vez última pieza, pude ver entre un universo de caras desconocidas, a Gladys Hoyeck, quien nos ayudó a capturar el sonido de esta presentación que compartimos con ustedes al final del artículo en formato mp3.

Al concluir la presentación se escuchó un caluroso aplauso. Éste es realmente el mejor regalo que se puede recibir cuando se hace música. Es cliché pero es cierto. Y que lo diga Norka Marcano quien impecablemente fungió de directora suplente en lugar de Juan Sosa, director de la coral, quien se encontraba ausente de la ciudad.

Al final del evento, me quedé conversando un largo rato con María Esther Fernández, una de las sopranos de Cantares. La gente la reconocía por su solo y a mí por el tambor que portaba. Fue impresionante la cantidad de cumplidos, dirigidos tanto al canto como a algo tan accesorio como el vestuario de las damas. Hasta que pasó el señor del acertijo musical y me dijo que le encantó la música, que le gustaba el ritmo, pero que no pudo descifrar el "beat". Se despedían todos con respeto y cariño. ¡No se puede pedir más!

Somos afortunados al contar con la Coral Cantares, que se ha consolidado como otro de los pilares culturales de los venezolanos en Calgary conjuntamente con Pasos de Venezuela, Estampida Gaitera y el grupo de música llanera Alma Llanera.

Escuchar las canciones interpretadas en la Knox United Church

1. Purisima      | icon video   Video

2. La Barca de Oro      | icon video   Video

 


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